Frente a una sacudida sísmica de alta intensidad, el margen de respuesta es de escasos segundos. Contar con procedimientos ensayados reduce el pánico y previene lesiones provocadas por caída de elementos no estructurales.
Durante la sacudida: Agacharse, Cubrirse y Sujetarse
- Agacharse (Drop): Pónte de rodillas y apoya las manos en el suelo. Esta postura evita que el movimiento violento te derribe y te permite mantener el control del centro de gravedad.
- Cubrirse (Cover): Busca refugio bajo una mesa, escritorio o mueble resistente de madera o metal. Protege tu cabeza y cuello con ambos brazos. Si no hay muebles cerca, ubícate junto a una pared interior alejado de ventanas y espejos.
- Sujetarse (Hold On): Agárrate firmemente a las patas del mueble de refugio. Si el mueble se desplaza por la vibración, muévete junto con él manteniendo la cobertura.
Acciones críticas en entornos específicos
En la vía pública: Aléjate de fachadas de edificios (caída de cornisas y vidrios), postes de tendido eléctrico, muros de contención y árboles de gran tamaño. Busca espacios abiertos.
En un vehículo en movimiento: Reduce la velocidad gradualmente y estaciónate a la derecha en una zona segura, lejos de pasos nivelados, puentes o letreros publicitarios. Permanece dentro del automóvil con las luces de emergencia encendidas.
En recintos de alta concurrencia (malls, cines): Mantén la calma, no corras hacia las salidas de emergencia masivamente. Agáchate entre las hileras de asientos o junto a pilares de carga estructural.
Mitos peligrosos desmentidos
- El marco de la puerta: Falso. En las edificaciones modernas de hormigón armado, el marco de la puerta no posee mayor resistencia que el resto de la pared y la puerta puede cerrarse bruscamente golpeando a quien se refugie allí.
- El 'Triángulo de la Vida': Desaconsejado oficialmente por sismólogos y equipos de rescate urbanos. Se basa en el colapso total de techos de adobe o losas sin armadura, una tipología que no representa la edificación regulada chilena.