Cuando ocurre un sismo de magnitud considerable (evento principal o mainshock), el plano de falla sufre una alteración drástica en su distribución interna de presiones. La zona adyacente a la ruptura no queda instantáneamente en equilibrio, desencadenando una secuencia de sismos de menor magnitud denominados réplicas.
La Ley de Omori-Utsu: Decaimiento temporal
En 1894, el sismólogo japonés Fusakichi Omori formuló la ley empírica que describe cómo disminuye la frecuencia de las réplicas con el paso del tiempo transcurrido desde el sismo principal. Demuestra que la frecuencia de las réplicas decrece de forma inversamente proporcional al tiempo. El mayor número de réplicas ocurre en las primeras 24 a 48 horas posteriores al evento.
La Ley de Bath: Magnitud de la réplica principal
La Ley de Bath establece una observación empírica constante en la sismología mundial: la diferencia de magnitud entre el sismo principal y su réplica más fuerte suele ser de aproximadamente 1.2 unidades de magnitud (es decir, M_main - M_replica_max = 1.2).
Por ejemplo, tras el terremoto del Maule de 2010 (M8.8), se registraron múltiples réplicas en el rango M6.8 a M7.4 durante los primeros meses.
¿Cuánto tiempo dura una secuencia de réplicas?
La duración de una secuencia de réplicas depende proporcionalmente de la magnitud del evento principal:
- Para sismos M6.0: Las réplicas suelen extenderse por días a pocas semanas.
- Para sismos M7.0: Se registran réplicas perceptibles durante varios meses.
- Para megaterremotos M8.5+: La secuencia de acomodo tectónico puede prolongarse durante años o incluso décadas hasta retornar a la tasa de sismicidad de fondo histórica.